Pues sí, un año más. Y es que en dos días seré un año más vieja, bueno, más mayor, que vieja suena muy mal. Ya son 25 años de vida, un cuarto de siglo...
El cumplir años me da mucho que pensar. Por una parte pienso en cómo han cambiado los tiempos, ya que cuando mi madre tenía 25 años ya estaba casada, tenía un niño de 3 años y ya pensaba en ir a por el siguiente (que fui yo, por supuesto). Y en cambio ahora, con 25 años aspiramos a muchas otras cosas antes de plantearnos formar una familia. Sí, los tiempos han cambiado muchísimo. Y parece ser que seguirá siendo así. Hoy en día resulta muy difícil compaginar varias cosas a la vez. Cada vez hay más cosas que hacer, más responsabilidades, y queda poco tiempo para el ocio. Menos mal que es poco tiempo lo aprovechamos al máximo (o al menos yo lo intento).
Por otra parte, también me da por pensar en lo rapidísimo que pasa el tiempo. ¿¡25 años ya!? Por mucho que lo piense, que lo diga en voz alta y que los demás me lo repitan, me parece increiblemente increible. ¿Ya hace 7 años que pisé la universidad por primera vez y 3 que la abandoné? ¿Ya hace 12 años que terminé el colegio y me adentré en la maravillosa vida del instituto? Increible, señores, pero cierto.
En cambio, es bonito cumplir años. Sobre todo cuando durante todos esos años has cosechado éxitos, has cumplido sueños, has vivido aventuras maravillosas y, por supuesto, has sido (y parece ser que seguirás siendo durante mucho tiempo) FELIZ.
¡Sigamos cumpliendo años! Siempre con una sonrisa en la boca...
jueves, 11 de septiembre de 2008
miércoles, 4 de junio de 2008
Algo de mí...

Mi color favorito es el morado, aunque la mayoría de mi ropa es marrón, porque intento no caer en la tentación del morado.
Soy bastante cabezota y cuando las cosas no salen como yo quiero me cabreo mucho, pero conmigo misma, aunque pueda parecer que me cabreo con los demás. No soy nada rencorosa, de hecho, olvido con mucha facilidad cuando me hacen daño y, por eso, una misma persona me puede hacer daño en repetidas ocasiones.
Me gusta tener feliz a todo el mundo, aunque eso hace que yo me agobie por no poder conseguirlo.
De pequeñita estaba muy gorda y el médico le dijo a mi madre que si estaba criando un ceporro... luego me volví muy flaca, y ahora tengo un culo un tanto gordito... Intento hacer dietas pero soy débil con la comida. Creo que mis mayores placeres son comer y dormir y me encanta despertare los sábados sin importar la hora que sea, sabiendo que tengo todo el día por delante para disfrutarlo.
No me gusta nada la soledad. Necesito estar rodeada de gente porque así me siento querida.
Me gusta perrear, pero odio pasarme un día entero encerrada en casa viendo la tele. Cuando llevo dos horas sin actividad, necesito hacer algo, si no, me vuelvo loca y me desquicio.
Adoro la playa, pero no me gusta bañarme en el mar, me da miedo... quizás porque de pequeña una ola gigante me atrapó y creía que no iba a salir de ella. Prefiero quedarme en la arena y tostarme al sol.
Vivo en Madrid a pesar de que siempre he dicho que no me gustan las ciudades sin mar... Pero soy muy enamoradiza y por amor he llegado a hacer grandes locuras.
Me gusta mucho recordar el pasado, incluso los recuerdos que me ponen triste, porque así me doy cuenta de que todo lo vivido me ha enseñado a ser lo que soy hoy.
Soy muy amiga de mis amigas y me duele tenerlas lejos. En el fondo soy muy cariñosa y romántica, aunque me cuesta mostrarlo porque soy de las "sólo da cuando recibe" y eso a veces no es bueno.
Me encantan los animales y odio la crueldad de algunas personas para con ellos. Cuando veo un perro abandonado se me encoge el corazón y me encantaría tener una casa enorme llena de gatos, perros y todo lo que se pueda. De hecho, siempre he tenido la certeza de que en otra vida fui un gato, porque me miran con complicidad.
Soy muy cotilla y adoro pasar una tarde entera con mis amigas marujeando, hablando de sexo y diciendo chorradas. Eso es algo que echo mucho de menos.
Me han roto el corazón varias veces y creo que yo lo he roto alguna vez también. Pero he sabido recuperarme aunque en sueños a veces se me aparecen sentimientos ocultos.
Casi siempre me acuerdo de mis sueños y a veces me afectan demasiado.
Soy muy responsable, a veces demasiado, y me gusta la organización, aunque me cuesta tenerlo todo organizado, pero porque soy un poco vaga para esas cosas.
Soy muy insegura y me cuesta tomar decisiones, porque siempre quiero que todo salga a la perfección, aunque en ocasiones eso sea imposible...
En definitiva, conozco mis virtudes y mis defectos, he aprendido a convivir con ellos y soy muy muy feliz...
jueves, 22 de mayo de 2008
La carta que me gustaría enviar a mis vecinos de Alicante, que quieren deshacerse de mis queridos gatos
Para la comunidad de propietarios de “Peñalmar”
Estimados vecinos:
Soy Miriam, propietarios del bungalow nº 18, residentes en esta urbanización desde su construcción hace casi 25 años. En primer lugar, me gustaría aclarar que la redacción de la presente carta es totalmente iniciativa mía y que la escribo por mi propia voluntad y con mis propias palabras, sin que ningún miembro de mi familia me haya forzado a hacerlo. Por lo tanto, no culpen a mis padres de nada de lo que contenga esta carta, puesto que ellos el único “pecado” que han cometido ha sido el de enseñarme a ser una buena persona y a tratar a los demás de una manera justa y bondadosa, así como a amar y respetar a la naturaleza que nos rodea.
Y de ahí que quiera escribir esta carta. Actualmente vivo en Madrid, pero durante más de 20 años me he criado y crecido en la urbanización “Peñalmar” y he sido muy feliz allí, jugando todo el día con mis amigos y sin que los muchos gatos que merodeaban supusieran un problema para nadie. Es más, creo que a todos nos gustaba que allí hubiera gatos. No hacían daño a nadie, sino todo lo contrario, evitaban que otros bichos más desagradables se acercaran a nosotros cuando andábamos jugando por el césped o por los sótanos. Los gatos se comen a las cucarachas, escarabajos, e incluso a las ratas que habitan en nuestra querida urbanización. Porque no nos engañemos, en nuestra urbanización hay ratas y éstas transmiten muchas más infecciones que los gatos.
Me he enterado de que estas últimas semanas han puesto unas jaulas muy bonitas por distintas zonas de la urbanización para cazar a los inofensivos gatos y llevarlos engañados a quién sabe dónde. No entiendo muy bien la finalidad de esta “táctica” puesto que gatos han existido siempre y siempre existirán. Muchos de ustedes se empeñan en culpar a ciertas personas de alimentar a los gatos, pensando que si no los alimentasen los gatos se irían. Sin embargo, el gato es un animal muy sabio (viene de la familia felina, como el león, el tigre,…) y les aseguro, queridos vecinos, que sabrían sacarse las castañas del fuego sin necesidad de abandonar la urbanización. ¿O acaso el acantilado no es una fuente inagotable de recursos para gatos, léase, insectos, pájaros, peces, etc.? De hecho, es allí donde los gatos pasan la mayor parte de sus días sin molestar a nadie, sin hacer otra cosa que comer y dormir. Puede que maúllen más fuertemente cuando están en celo, pero todo ser vivo tiene sus necesidades y peores cosas se han oído.
Con todo esto, sólo quiero expresar mi opinión acerca de las últimas novedades en mi querida urbanización, en la que yo me crié rodeada de gente que respetaba a los animales y los quería, y en la que ahora sólo encuentro maldad y egoísmo. Ojala pudiéramos poner jaulas y llevarnos engañados al corredor de la muerte a aquellos que realmente hacen el mal, pero no a unos inofensivos gatos que lo único que pretenden es vivir en paz sin molestar a nadie.
Sé que una carta de este tipo no va a cambiar la forma de pensar de nadie, pero quizás sirva para recapacitar y pensar si realmente lo que estamos haciendo sirve de algo: ¿vamos a estar gastando dinero en jaulas eternamente? Porque como ya he dicho, por muchos gatos que se llevan ahora, en dos o tres meses vendrán nuevos, y así sucesivamente.
Un saludo cordial.
Estimados vecinos:
Soy Miriam, propietarios del bungalow nº 18, residentes en esta urbanización desde su construcción hace casi 25 años. En primer lugar, me gustaría aclarar que la redacción de la presente carta es totalmente iniciativa mía y que la escribo por mi propia voluntad y con mis propias palabras, sin que ningún miembro de mi familia me haya forzado a hacerlo. Por lo tanto, no culpen a mis padres de nada de lo que contenga esta carta, puesto que ellos el único “pecado” que han cometido ha sido el de enseñarme a ser una buena persona y a tratar a los demás de una manera justa y bondadosa, así como a amar y respetar a la naturaleza que nos rodea.
Y de ahí que quiera escribir esta carta. Actualmente vivo en Madrid, pero durante más de 20 años me he criado y crecido en la urbanización “Peñalmar” y he sido muy feliz allí, jugando todo el día con mis amigos y sin que los muchos gatos que merodeaban supusieran un problema para nadie. Es más, creo que a todos nos gustaba que allí hubiera gatos. No hacían daño a nadie, sino todo lo contrario, evitaban que otros bichos más desagradables se acercaran a nosotros cuando andábamos jugando por el césped o por los sótanos. Los gatos se comen a las cucarachas, escarabajos, e incluso a las ratas que habitan en nuestra querida urbanización. Porque no nos engañemos, en nuestra urbanización hay ratas y éstas transmiten muchas más infecciones que los gatos.
Me he enterado de que estas últimas semanas han puesto unas jaulas muy bonitas por distintas zonas de la urbanización para cazar a los inofensivos gatos y llevarlos engañados a quién sabe dónde. No entiendo muy bien la finalidad de esta “táctica” puesto que gatos han existido siempre y siempre existirán. Muchos de ustedes se empeñan en culpar a ciertas personas de alimentar a los gatos, pensando que si no los alimentasen los gatos se irían. Sin embargo, el gato es un animal muy sabio (viene de la familia felina, como el león, el tigre,…) y les aseguro, queridos vecinos, que sabrían sacarse las castañas del fuego sin necesidad de abandonar la urbanización. ¿O acaso el acantilado no es una fuente inagotable de recursos para gatos, léase, insectos, pájaros, peces, etc.? De hecho, es allí donde los gatos pasan la mayor parte de sus días sin molestar a nadie, sin hacer otra cosa que comer y dormir. Puede que maúllen más fuertemente cuando están en celo, pero todo ser vivo tiene sus necesidades y peores cosas se han oído.
Con todo esto, sólo quiero expresar mi opinión acerca de las últimas novedades en mi querida urbanización, en la que yo me crié rodeada de gente que respetaba a los animales y los quería, y en la que ahora sólo encuentro maldad y egoísmo. Ojala pudiéramos poner jaulas y llevarnos engañados al corredor de la muerte a aquellos que realmente hacen el mal, pero no a unos inofensivos gatos que lo único que pretenden es vivir en paz sin molestar a nadie.
Sé que una carta de este tipo no va a cambiar la forma de pensar de nadie, pero quizás sirva para recapacitar y pensar si realmente lo que estamos haciendo sirve de algo: ¿vamos a estar gastando dinero en jaulas eternamente? Porque como ya he dicho, por muchos gatos que se llevan ahora, en dos o tres meses vendrán nuevos, y así sucesivamente.
Un saludo cordial.
jueves, 8 de mayo de 2008
algo rápido y sin pensar...
La impotencia de sentirme obligada a hacer ciertas cosas simplemente por lo que puedan pensar los demás... Eso es lo que más nerviosa me pone. Creo que es algo con lo que nunca aprenderé a convivir, ya que tengo una mente demasiado enrevesada, posiblemente, por mi condición femenina, porque, ¡qué casualidad!, mirando las fechas de las entradas de mi blog, casi siempre coincide con finales de mes... En cambio, el mes pasado, a pesar de que tuve fuertes tentaciones de hacerlo, intenté no escribir, simplemente por esquivar esa rutina que ya se estaba haciendo tan patente, y aquí estoy hoy, 8 de abril, que no es final de mes, para intentar variar un poco la costumbre...
Y, como iba diciendo, ese sentimiento me hace estar intranquila. Soy feliz, pero siempre hay algo que me "preocupa", cualquier nimiedad, cualquier pensamiento absurdo como por ejemplo: hace tres meses que no veo a mi padre y tengo ganas de verle, pero todo no puede ser! Y es que a veces nos empeñamos en complicar tanto las cosas... Quisiera estar sin pensar, dejar que todo fluya, que todo sea tan fácil como parece a simple vista, pero creo que mi condición femenina me puede y, aunque ya controlo ciertas cosas, las rayaduras de cabeza son inevitables.
miércoles, 26 de marzo de 2008
¿Inconformismo o Ambición?

Me planto.
Dicen que el ser humano es inconformista por naturaleza. La ambición ha sido siempre una de las grandes cualidades (¿o debería decir defecto?) que ha caracterizado al hombre (y a la mujer, hablando políticamente correcto). Y esta ambición nos hace querer siempre más, hasta alcanzar límites que en ocasiones pueden dañar a nuestra propia persona, y lo que es peor, a las que nos rodean y nos quieren (y queremos!), sin tan siquera darnos cuenta. Nos ciegan las ganas de alcanzar la perfección, cuando realmente la perfección no existe (o sí que existe, pero de manera subjetiva en todos y cada uno de nosotros). Dejamos de pensar en la vida como un regalo y empezamos a considerarla una batalla en la que debemos sobrevivir a toda costa...
Yo me planto y acepto que he llegado a mi límite de perfección. ¿Quién puede negarme que no soy perfecta y que mi vida no es perfecta?
Todo puede llegar a ser tan subjetivo...
martes, 26 de febrero de 2008
tic tac tic tac...

Me gustaría no pensar en ello, no darle importancia, pero es inevitable.
Me gustaría no echar la vista atrás para no "ver" todo lo que he vivido y lo lejos que quedan muchas de esas cosas.
Me gustaría no acordarme de que tengo 24 años y que ya hace una década que dejaba el colegio para empezar el instituto.
Me gustaría no tener recuerdos tan nítidos de cosas que han pasado hace tantos años, porque me engaño pensando que pasaron hace poco cuando en realidad son tan lejanas.
Me gustaría rectificar algunas de esas cosas que recuerdo como si hubieran pasado hace a penas unos meses y volver a vivir otras de las que no me arrepiento en absoluto.
Me gustaría seguir sonriendo a la vida como he hecho hasta ahora y no pensar en lo rápido que pasa el tiempo.
* Dicen que cuando el tiempo se te pasa volando es porque lo estás disfrutando, así que...
lunes, 11 de febrero de 2008
juguemos a crear ilusiones
Igual que el poeta que, papel y lápiz en mano, trata de crear los más bellos versos...
Igual que la actriz de teatro que, escondida entre bambalinas, imagina que esa noche habrá un lleno absoluto en la sala...
Igual que el traductor que, inmerso en su mundo de palabras imposibles, sabe que sus textos romperan miles de barreras culturales...
Igual que la niña que, correteando feliz por el parque, juega a ser princesa...
Igual que el traductor que, inmerso en su mundo de palabras imposibles, sabe que sus textos romperan miles de barreras culturales...
Igual que la niña que, correteando feliz por el parque, juega a ser princesa...
Igual que ellos, igual que tú, igual que todos, yo también trato de crear ilusiones, yo también imagino, yo también quiero romper barreras, yo también juego a ser algo.
Porque la vida es algo más que un día a día rutinario y mecánico, juguemos todos juntos a imaginar, a soñar, a crear una vida paralela que quizás algún día llegue o quizás no, pero que al menos nos permita sonreir.
Juguemos todos juntos a crear ilusiones y fantasías que hagan de el día a día algo más que una rutina.
Jueguemos a ser felices.
miércoles, 16 de enero de 2008
ohne dich...
Frío, hace frío... Y viento... Y llueve a ratos...
Y encima, tú no estás para resguardarte junto a mí bajo la manta que tantas veces nos ha resguardado.
Y encima, tú no estás para tocarme la nariz y decir: ¿Pero es que has metido la nariz en el congelador? Y entonces reirnos juntos.
Y encima, tú no estás para poder quedarme dormida en tu regazo viendo la tele en nuestro sofá.
Y encima, tú no estás, y yo estoy sola bajo la manta, y nadie me toca la nariz, y no me puedo quedar dormida en el regazo de nadie.
Y encima, tu no leerás esto, porque no estás, y no podrás saber lo mucho que te echo de menos... (aunque creo que te haces una idea de lo vacía que está la casa sin ti...).
Y encima, te quiero.
Y encima, tú no estás para resguardarte junto a mí bajo la manta que tantas veces nos ha resguardado.
Y encima, tú no estás para tocarme la nariz y decir: ¿Pero es que has metido la nariz en el congelador? Y entonces reirnos juntos.
Y encima, tú no estás para poder quedarme dormida en tu regazo viendo la tele en nuestro sofá.
Y encima, tú no estás, y yo estoy sola bajo la manta, y nadie me toca la nariz, y no me puedo quedar dormida en el regazo de nadie.
Y encima, tu no leerás esto, porque no estás, y no podrás saber lo mucho que te echo de menos... (aunque creo que te haces una idea de lo vacía que está la casa sin ti...).
Y encima, te quiero.
jueves, 20 de diciembre de 2007
Reflexiones a la luz de una vela

Enciendo unas velas, pongo música, un poco de incienso y cierro los ojos...
Dejo mi mente en blanco e intento perderme en mí misma durante unos instantes. Un breve momento para mí, en el que nada ni nadie podrá molestarme.
Me desnudo cuerpo y alma y me meto en la bañera. Agua caliente que va penetrando cada poro de mi piel mientras mi mente sigue vacía de todo pensamiento vano.
El olor del incienso va penetrando por mis fosas nasales y cada nota de música entra en mis oidos suavemente. Todos mis sentidos están activos al cien por cien excepto la vista... Mis ojos cerrados observan mi interior, intentan visualizar mi alma intranquila para relajarla.
En estos momentos deseo que el tiempo se pare para poder disfrutar eternamente de esta bendita sensación de relax y bienestar. Yo sola, nadie a mi alrededor, sin problemas, sin mentiras, sin perturbaciones, sin pensamientos.
Yo y mi mente en blanco.
Yo y mi alma tranquila.
Yo y un sueño profundo que se apodera de mi y me lleva a la relajación eterna...
Felices Sueños Eternos...
lunes, 26 de noviembre de 2007
Una historia sin final
Y abrió los ojos por primera vez después de 3 años de oscuridad.
Y al abrirlos, vio colores, vio formas, vio la luz, vio la vida, incluso, le vio a él. Vio al demonio que llevaba dentro, el cual, le había cegado tanto tiempo, con el cual había convivido sin saberlo. Ese monstruo terrorífico al que temía tanto que ni siquiera se daba cuenta de ello.
Trataba de recordar esos años de amargura, pero no podía, no tenía recuerdos nítidos, solamente sombras extrañas y engañosas, que le hacían creer que había sido feliz a su lado, cuando en realidad, todo había sido un infierno.
Trataba de contactar con alguien, pero no tenía a nadie. Todos habían huido de esa vida de engaños, eso sí, después de varios intentos en vano de acabar con su ceguera.
Pero fue un día cualquiera, una mañana cualquiera al despertar, cuando la ceguera ya se había ido, sin saber cómo, sin saber por qué, pero se había ido. Le vio a él, le miró fijamente y le odió por primera vez. Surgió toda la rabia que, sin ella saberlo, había acumulado durante esos tres años y se abalanzó sobre él. Le odió como nunca antes había conseguido odiar a nadie, ni siquiera a esos niños que en el colegio se metían con ella por sus complejos físicos. Le odió, le mató, y pensó que ahí se acababa todo, que ya no era ciega, que ya veía la realidad y que ya podría ser feliz...
Pero no fue así.
La justicia no fue justa, una vez más.
Y ese final anhelado nunca llegó...
martes, 20 de noviembre de 2007
LA VIDA EN UN INSTANTE

Ahora, mientras pienso y escribo, todo lo que pienso y escribo deja de ser presente para convertirse en parte de mi experiencia pasada.
Y así, nada de lo que piense o escriba será nunca parte del futuro, pues una vez plasamado...
se fue...
Igual que la vida.
Todo en nuestras vidas es pasado.
No hay futuro.
Y el presente se extingue a cada segundo.
Dicen que no es bueno aferrarse al pasado, pero realmente es lo único que existe, es lo único que sabemos a ciencia cierta que está (o ha estado en algún momento) en nuestras vidas.
¿Para qué pensar en un futuro que NO existe?
De hecho, si pensamos en el futuro es gracias a las experiencias vividas en el pasado.
¿O acaso podemos imaginarnos o pensar en algo que no hemos vivido, algo que ni siquiera sabemos si existe?
Ciertamente NO.
Por eso, yo me aferro al pasado.
Digan lo que digan, es lo único que tengo.
Y en ese pasado estáis vosotros, en cada segundo, en cada experiencia, en cada momento...
En cambio, ¿quién me garantiza que también estéis en el futuro?
Es más, ¿existe el futuro?
jueves, 30 de agosto de 2007
un poquito de delirio
... esa paz que me transmites al hablar...
...Caminar junto a ti y respirar paz... tu paz.
Tú eres mi yoga y mi paz.
Tú eres yo...
Yo soy tú...
Tú, y sin ti, ya no...
...Caminar junto a ti y respirar paz... tu paz.
Y sí, necesito el yoga para sentir paz, pero no hay mejor yoga que el que me ofrece tu cuerpo cada vez que me rodea y ese que siento en tu hombro cada vez que en él reposo mi cabeza. Hago yoga cada tarde cuando cruzo la puerta y te veo, con los brazos abiertos, esperándome...
Tú eres yo...
Yo soy tú...
Tú, y sin ti, ya no...
jueves, 26 de julio de 2007
LAS PIEZAS DE LA VIDA

Hoy me he comprado un puzzle. No sé con que propósito, pero me lo he comprado.
Probablemente se trate de la mera necesidad de encajar piezas de alguna manera, ya que últimamente, me cuesta encajar las piezas de mi vida.
Tal vez deba aprender a encajar las piezas sin forzarlas, como en un puzzle, simplemente observando, comparando, probando,... y cuando vea que ésta es la pieza que encaja, la encajo, sin forzar, sin más.
Un puzzle es tan perfecto... Todo encaja bien, aunque no sea a la primera, aunque antes hayas tenido que probar con 5, 6 o incluso 20 piezas diferentes, al final una encajará, sin forzar.
Y así va a ser ahora mi vida. Voy a encajar mis piezas una a una, sin forzar. Observando, comparando, probando... Algún día todas mis piezas encajarán.
martes, 26 de junio de 2007
jueves, 14 de junio de 2007
A CABALLO ENTRE ALICANTE Y MADRID

(Transcripción. En el tren que une mis hogares y mis vidas.)
"Me gusta escribir, aunque no se me de bien o aunque no sepa ni lo que quiero decir... Sólo el hecho de acercar el boli al papel para ir dando forma a letras, palabras, frases,... intentando que el vaivén del tren no me impida hacer una buena caligrafía, aunque, hay que reconocerlo, mi caligrafía nunca ha sido buena.
Me gusta plasmar ideas, sentimientos, simples tonterías sin sentido que me hagan desahogar la asfixia de mi garganta.
Como no puedo gritar en este tren que me aleja de mi vida de siempre y me lleva a mi nueva, pero no por eso menos querida, vida, como no puedo gritar, o mejor dicho, no quiero gritar por eso del qué dirán... pues escribo. Y así mi garganta se siente más calmada y no realizo esfuerzos innecesarios que no harían más que dañarla y dejarme sin voz (además de exponerme al qué dirán).
Y, por eso, me gusta escribir, eso sí, sobre el papel, con el boli guiado por mi mano (izquierda), porque en estos tiempos que corren de altas tecnologías pierdo toda mi inspiracción en cuanto intento escribir sentada ante el ordenador. No es lo mismo teclear que escribir, no nos engañemos... Y a mí, lo que me gusta, es ESCRIBIR."
viernes, 1 de junio de 2007
the sunny side of life
"Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra".
Looking for the sunny side of life... Looking into my coffee and thinking of nothing at all, a sudden smile appears in it...
Looking for the sunny side of life... Looking into my coffee and thinking of nothing at all, a sudden smile appears in it...Maybe I finally found it, the sunny side of life, because a sudden smile appears everywhere I look around... Like the famous song says: "Love is in the air" and now I say: "My smile is in the air"... Thanks to everything (everybody) that is around me...
Thanks to the sunny side of life!jueves, 17 de mayo de 2007

Como si de un largo viaje se tratara (uno de eso que no sabes si tendrá fecha de vuelta) emprendió esta aventura. Sin pensar, así, sin más.
No veía más allá porque nada de lo que dejaba le importaba, simplemente quería olvidar. Con el tiempo las cosas empezaron a encauzarse y, pasado el primer mes, pudo sonreir por primera vez desde que emprendió su aventura. Había conseguido sus objetivos, había olvidado lo que le había apetecido y seguía vivo en el recuerdo todo aquello que realmente amaba, pues sabía (o al menos, creía) que todo sentimiento de amor y añoranza es recíproco.
En cambio, el tiempo le hizo ver las cosas de otra manera. El tiempo, la distancia o simplemente la razón. Pudo por fin ver que no todo sentimiento es o tiene porque ser recíproco.
(Todos seguimos nuestro camino, nuestra propia aventura; elegimos hacerlo sabiendo lo que puede pasar, asumiendo las consecuencias,... aunque como somos humanos, podemos tener momentos de flaqueza y desilusión. )
Ese no fue su caso: la flaqueza y la desilusión quedaron atrás, rezagados en ese largo viaje al que todavía le quedaban muchas etapas...
lunes, 16 de abril de 2007
lunes, 26 de marzo de 2007
Big City Life

La Gran Ciudad te atrapa...
Buscas la salida, pero, ¿de verdad deseas encontrarla?
Su magnetismo es muy fuerte y te pierdes en su inmensidad, descubriendo nuevos rincones, nuevos espacios, que jamás te llevarán hacia la salida, sino todo lo contrario, cada vez la verás más lejana... Y te vas haciendo cada ve más pequeño, te das cuenta de que no representas ni el 1% de su inmensidad... Pero te atrapa.
jueves, 15 de marzo de 2007
VIVIENDO A MI RITMO

A veces me pregunto si existe un manual de instrucciones de la vida. Bueno, más que un manual, una guía con directrices que debemos seguir:
1. Los primeros años de vida.
1.1. Empezar a andar.
1.2. Empezar a hablar.
2. De los 4 a los 10 años de vida.
2.1. Hacer amigos, ser feliz y no preocuparte de nada.
2.2. Ser bueno con la familia.
(...) Y así hasta llegar a la edad en la que debes sentar la cabeza, asentarte en un lugar, formar una familia...
De hecho esas directrices no existen de manera escrita, pero existen en cierto modo porque a veces si haces algo fuera del margen de edad permitido ya hay alguien ahí preparado para decirte: "eres muy mayor para jugar con las barbies" o "eres muy joven para pensar en tener hijos" o "eres muy vieja para irte de fiesta con tus amigas". Y por qué, me pregunto yo. ¿Quién lo dice? ¿Quién lo ha estipulado así?
Yo vivo a mi ritmo; despacio, deprisa, no lo sé, es mi ritmo y punto. Sigo una única directriz en la vida, estipulada por mi misma: SER FELIZ AL RITMO QUE ME PIDA MI CUERPO.
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